Juego y vínculo: estrechando lazos

Jugar con nuestros hijos puede llegar a ser realmente divertido y educativo para ellos, pero también para los papás. Depende de nosotros que sea divertido o monótono para ambos.

Llegar a casa después de una larga y dura jornada de trabajo, y poder dedicarle unos minutos a nuestro pequeño, es una de las tareas más gratificantes.

   
Ellos lo agradecerán y nosotros aprenderemos de ellos.

No siempre es necesario usar juguetes para entretenerlos.

Siempre podemos imitar sonidos de animales, cantarles canciones infantiles o nanas, bailar, explicarles un cuento inventado, jugar al escondite, etc.
Aún y así, también podemos tener en casa algún juguete, siempre procurando que sea educativo y que fomente su movimiento y desarrollo.

   
Hay que tener en cuenta que los niños no nacen sabiendo, y debemos enseñarles a usar sus juguetes, dejándoles que tomen la iniciativa.

Para sacarles el mayor partido y puedan desarrollar su imaginación, tenemos que ayudarles ya que en muchas ocasiones no saben como usar el juguete. Además podremos sentirnos más unidos a ellos y ellos se sentirán más seguros.

DOU DOU

Es más que un juguete. Se recomienda su uso desde el nacimiento. Esta pequeña mantita muy suave al tacto, ayuda al bebé a sentirse cómodo y relajado.
Muchas mamás lo usan durante todo el embarazo para dormir. De esta forma el olor de la madre queda impregnado en la mantita y cuando nace el bebé le sirve como relajante al reconocer el olor de su mamá.

PELOTA DE TEXTURAS

Desde los 6 meses, esta divertida y estimulante pelotita de peluche de tacto suave y con texturas fomenta el aprendizaje y el gateo.

MARIONETAS

Ideal para jugar con ellos, para compartir el juego con los papás, explicándoles divertidos cuentos e historias relacionadas con sus propias vivencias y descubrimientos.

TEMBLONES

Estos graciosos muñequitos tienen una cinta para colgarlos en la cuna y en el coche o silla de paseo. Tienen un cordón extensible en la parte posterior. Si lo estira y lo suelta, vuelve solito a su posición inicial mediante un gracioso y suave tembleque.

ESPIRALES

Su uso es recomendable a partir de los 3 meses con los piececitos, para fomentar su movimiento y con las manos a partir de los 4-6 meses.
Lo podemos colocar en el cochecito o en la cuna. Hay algunos que tienen texturas, música, etc.

PELUCHES

Este es el juguete más habitual entre los bebés.
Los hay de distintos tamaños, colores, texturas, formas, etc. Hay algunos que tienen música y muchos papás los utilizan para que el niño se sienta acompañado durante el sueño.

SONAJEROS

Un clásico y básico en las casas donde hay un bebé. A los niños les encantan porque hacen ruido y porque les ayuda a crear nuevas experiencias.

ARCOS DE JUEGO

Ideal para fomentar el movimiento de los brazos ya que con un suave toque, emite sonidos, música, etc. Se ajusta fácilmente a los cochecitos. Tienen juguetes de colores que ofrecen varias de actividades, simpáticas melodías, espejo, sonajero, etc. Pinzas de sujeción para colocarlo fácilmente.

JUGUETES DE MADERA

La gran ventaja de estos juguetes, es que la mayoría son educativos y en muchos casos fomentan el gateo, la inteligencia, la concentración, etc.

MÓVILES DE CUNA

El efecto de la música clásica en el bebé es extraordinario estando en el útero de la madre antes de nacer.

Después del nacimiento, la música se convierte en uno de los promotores principales del desarrollo de su creatividad. El oído es uno de los sentidos que el bebé tiene más desarrollado al nacer: enseguida notarás que la música le encanta a tu bebé, y que es muy receptivo ante un ruido o melodía.

Tu bebé nace con un ritmo interior, ha oído los latidos de tu corazón desde tu vientre, ha percibido el vaivén de tus pasos; por eso la música conecta con él desde el principio.

Existen numerosos estudios sobre la influencia de la música en los niños. Entonar canciones a los bebés, incluso antes de haber nacido, y escuchar música con ellos, además de producir cambios a nivel fisiológico (ritmo cerebral, circulación, respiración, digestión, metabolismo, tono muscular, sistema inmunológico o actividad neuronal), desarrolla un fuerte vínculo afectivo, que estimula su inteligencia emocional.

A nivel psicológico, despierta, estimula y desarrolla sus emociones y sentimientos. Intelectualmente, la música estimula la memoria, el análisis, la síntesis y el razonamiento, y por lo tanto, el aprendizaje; consigue una mayor precisión para percibir y abstraer estímulos visuales y auditivos, desarrolla el sentido del orden y facilita la creatividad. También supone una preparación pre-verbal, con lo que los niños comenzarán a hablar antes y acelerarán el aprendizaje de idiomas. Su aptitud musical y su coordinación motriz se desarrollan muchísimo y aprenden a disfrutar con la música.

El primer año de un bebé es un maravilloso viaje de curiosidad y descubrimiento a medida que empieza a desarrollar habilidades precisas para desvelar los misterios de la vida que le rodean.

1. Permanencia del objeto: La noción de que las personas y los objetos siguen existiendo aunque no estén a la vista.
2. Lenguaje y comunicación: La capacidad de comunicar pensamientos y emociones, ya sea verbalmente (el habla) como no verbalmente (expresiones faciales, lenguaje corporal y gestos)
3. Cognición: Los procesos mentales mediante los cuales aprendemos y recordamos; clasificar información y extraer conclusiones; comprender las relaciones causa-efecto; y dar rienda suelta a nuestra imaginación.
4. IE (Inteligencia Emocional): Adquisición de todos los rasgos sociales y emocionales que forjan nuestro carácter, forman nuestra personalidad y nos permiten funcionar e interactuar con los demás.
5. Los Sentidos: Vista, oído, olfato y gusto nos permiten recoger y procesar información del mundo que nos rodea.
6. Motricidad Gruesa: Desarrollar los músculos grandes del cuerpo facilita la elevación de la cabeza, darse la vuelta, gatear, sentarse y caminar, entre otras aptitudes físicas esenciales.
7. Motricidad Fina: Desarrollar los músculos pequeños permite al bebé coger objetos, una perfecta coordinación ojo-mano, el habla, y facilita el movimiento de los ojos y la boca.

GIMNASIOS O MANTAS DE ACTIVIDADES

En el momento en que nuestro pequeño empieza a tener necesidad de moverse, tenemos la posibilidad de tener un gimnasio de actividades, siempre teniendo en cuenta que es una zona de juegos, pero sin olvidar que el adulto debe estar pendiente del bebé y jugar con él.

Podemos complementarlo con arcos de actividades y pequeños peluches o pelotitas de texturas, adaptados siempre a la edad del bebé, aunque algunos de ellos ya disponen de estos elementos de juego.

Muchos tienen agarradores que fomentan la psicomotricidad y el entreno del pequeño. Tienen los bordes redondeados y algunos muy acolchados. Los gimnasios pueden ser redondos, cuadrados o rectangulares.

Debemos tener en cuenta que no es aconsejable dejar al pequeño solo en el gimnasio, primero por su seguridad y segundo para que no se sienta abandonado y potenciar así el juego directo con los papás y ayudarle a vivir nuevas experiencias.

Es muy importante que participemos en el juego y ayudemos a entender al bebé las utilidades de cada uno de los accesorios que encontraremos en él, pero siempre dejándoles que tomen la iniciativa. Fomentan el gateo.

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